
Mediante un tinte de proteína que envuelve al espermatozoide dañado se puede identificar al espermatozoide sano con posibilidad de fecundar óvulos, explicaron investigadores de la Universidad británica de Oxford y de Rutgers, en Estados Unidos.
Una vez que el espermatozoide queda seleccionado es introducido en el óvulo mediante una técnica llamada inyección intracitoplasmática (ICSI).
"El esperma con ADN fragmentado es difícil de apartar a través de un microscopio, pero con esta proteína podemos distinguir perfectamente el esperma dañado del bueno", indicó Dagan Wells, quien dirigió la investigación.
Los exámenes con pacientes podrían comenzar a principios de año y si los resultados de esas pruebas son exitosas muchos hombres estériles podrían, por fin, tener hijos.
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