martes, 24 de noviembre de 2009

Otto no vive en el silencio

Por:María Socarrás H.

Otto Vélez Pérez tiene 33 años de edad, hace poco concluyó la Licenciatura en Educación Especial en el Instituto Superior Pedagógico, José Martí, de Camagüey y es un ejemplo de cómo se pueden romper las barreras del silencio que lo acompañan desde los ocho meses de nacido.

Siempre risueño y jovial refleja la actitud comprensiva y orientadora de sus padres, los cuales hicieron posible que se formara sin las ataduras de los complejos y los prejuicios.

Con la eficiente colaboración de la joven Yaima Huerta, intérprete de la Lengua de Señas de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC) en esta provincia, el diálogo fluyó sin dificultades.

“La primaria y la secundaria, expresó Otto, las cursé en la enseñanza especial, y el preuniversitario, hasta concluir el grado 12, en la Facultad Obrero- Campesina, luego me presenté a las pruebas de ingreso de esta Licenciatura y aprobé.

“Resultó difícil porque nosotros necesitamos intérpretes en el aula para saber lo que los profesores imparten, y aunque conozco la lectura labio-facial no es suficiente la comunicación. La presencia de ellos no era estable porque no había suficientes intérpretes, situación que mejoró porque ahora comenzaron a graduarse.

“Le agradezco mucho a mis compañeros de aula, a mis amigos y a los profesores porque gracias a ellos pude concluir mis estudios”.

Mediante la joven intérprete conversamos de la vida de Otto, de la alegría de vivir, de las películas que le agradan y de lo feliz que se siente por trabajar en la ANSOC.

“En 1997 comencé mi vida laboral como instructor en la Asociación y tengo el orgullo de ser el primero en la enseñanza del método de la lengua de señas en la provincia.

“Ocupo actualmente el cargo de responsable del departamento de Comunicación de la ANSOC en el país

“Además, soy el encargado del control de los instructores, de su superación y la investigación de las palabras nuevas a incorporar en nuestra lengua, la cual es pobre todavía. Esta labor es muy necesaria para enriquecer el vocabulario y un equipo de especialistas nos ayuda. Terminamos una multimedia con nuevos vocablos y señas pero cambiamos otras”.

Su continua superación y las relaciones que sostiene con los que lo rodean, le valieron paraintegrar, junto con otro camagüeyano, una delegación cubana que visitó Suecia, invitada por una organización de discapacitados sordos.

Para este joven el estudio resulta indispensable para ser alguien en la vida. El se trazó este camino y envió un mensaje a todos los jóvenes discapacitados o no: “La Revolución nos da todas las posibilidades para el estudio, para alcanzar una profesión y ser útiles y eso no sucede en todos los países, como si pasa en nuestra querida Cuba”.
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