jueves, 26 de agosto de 2010

Producir más leche: algo sano para la economía cubana

Cuando el 26 de Julio de 2007 el General de Ejército Raúl Castro se refirió a la producción nacional de leche y a la necesidad de incrementar sus resultados, este alimento concentrado se cotizaba en el mercado internacional a más de cinco mil 200 dólares la tonelada.

Meses después comenzó a disminuir, incluso por debajo de los dos mil 500 dólares, el 2010 se estrenó con tres mil 580, luego se contrajo y el 16 de mayo, de golpe y porrazo, se potenció a cuatro mil 200.

La mención de estas cifras es para mostrar la volatilidad de los precios mundiales de un alimento muy demandado y necesario para segmentos importantes de la población, como son niños, gestantes, enfermos y ancianos.

A esta realidad se enfrenta la economía cubana año tras año para cubrir el consumo de leche pasteurizada por personas que la adquieren normada y fuertemente subsidiada.

Pero lo cierto es que en medio de limitaciones financieras y adversidades climáticas, Cuba se esfuerza por elevar la obtención del alimento, con registros alentadores, a fin de reducir hasta eliminar la importación anual de leche en polvo.

Los ganaderos cubanos incrementaron la producción de 485 millones de litros en 2007 a 600 millones en 2009, y en el primer semestre de 2010 superó los 215 millones, de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas.

Aunque este año la actividad pecuaria sufre los embates de la sequía, situación que se hace sentir en la producción, hay un dato llamativo: el número de vacas en ordeño creció el 6,6 por ciento en relación con 2009.

Otro elemento importante cuando se habla del futuro de esta economía consiste en que más de la mitad del millón de hectáreas estatales dadas en usufructo desde fines de 2008 se dedicarán a la ganadería.

Muchas de estas superficies, después de eliminarles las malezas con gran esfuerzo manual, mayormente marabú, están incorporadas a la producción lechera y una cantidad considerable lo hará en el futuro cercano, en dependencia de revertir a productivos los terrenos infestados de plantas indeseables.

En la medida que el país mejore su situación financiera, se podrán asignar más recursos a la rama pecuaria, por su peso en la alimentación y por lo que significa en la sustitución de importaciones.

Pero lo principal será contar con suficiente pasto y forraje para los rebaños, y actualmente alrededor de la mitad del área de explotación ganadera en Cuba se encuentra plagada de malezas.

Tener posibilidad por ubicarse en el Trópico y contar con pastos, forrajes y otros alimentos, constituyen un beneficio para Cuba y se consiguen con costos relativamente muy bajos.

Existen, además, como señalan estudiosos cubanos, condiciones socio-políticas, infraestructurales y de preparación técnica para lograr una profunda transformación en el futuro mediato, en pos de potenciar los resultados de la ganadería, algo necesario y sano para la sociedad y la economía nacional.(Lucilo Tejera Díaz)

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