
Mayra González, directora de la Unidad de Medio Ambiente en la provincia agramontina, señaló que las plantaciones de coníferas presentan un alto nivel de rehabilitación, debido a la capacidad de autorecuperación del entorno.
La mayor parte de las áreas castigadas por el siniestro desarrollan la regeneración natural, y se hacen acciones dirigidas a proteger el bosque, entre ellas trochas corta fuegos, confirmó Nelson Figueroa, del Servicio Estatal Forestal camagüeyano.
Entre marzo y abril del pasado año ocurrieron tres incendios en esa foresta, la más importante de la provincia, con afectaciones en cerca de 11 mil hectáreas, de las cuales más de 1 300 fueron dañadas severamente.
Trabajadores agramontinos de la Empresa Forestal Integral y de otras provincias del país, asumieron las labores de aprovechamiento de la madera, que incluyó su corte y traslado, por el elevado volumen a extraer.
Especialistas de esa entidad, guardabosques y de la Unidad de Medio Ambiente aplican medidas para evitar tales siniestros y capacitan a los pobladores de la zona con conocimientos ambientalistas para que no sucedan incendios de tal envergadura en las zonas forestales, a pesar de la severidad y prolongación de la sequía.
Lo anterior resulta un adecuado saludo al Día del Trabajador Forestal, este 21 de Junio, cuando se presenta el equinoccio de verano y es la etapa en que, según los especialistas, germinan con mayor rapidez las semillas. ( Raysa Mestril Gutiérrez)
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