
Los militares judíos ingresaron a este enclave costero por el paso de Beit Hanoun y luego cruzaron la frontera cerca de Al-Qubbah para dirigirse a inmediaciones del campamento de refugiados de Al-Jabaliya (norte), donde sostuvieron enconadas combates.
Miles de soldados israelíes fueron protegidos en su avance por tanques y helicópteros, así como por indiscriminados bombardeos aéreos y marítimos contra zonas del noroeste de la franja, permitiéndoles tomar las localidades de Beit Lahiya y Beit Hanoun.
El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas) reportó que combatientes de sus Brigadas Ezzedine al-Qassam junto a otras milicias afines infligieron varias bajas a los atacantes durante la ofensiva, aunque Tel Aviv sólo confirmó heridas a 30 efectivos.
Además, testigos aseguraron que Hamas capturó al menos dos soldados invasores en esos enfrentamientos, en los que se escucharon con frecuencia disparos de artillería pesada, trazadoras y cohetes, además de las sirenas de ambulancias y gritos de la población.
Por su parte, voceros castrenses israelíes indicaron que al menos 40 palestinos murieron en los primeros choques y que sus soldados lograron entrar en áreas urbanas de la franja donde empezaron a realizar allanamientos y rastreos casa por casa.
Fuentes médicas palestinas refieren que desde el comienzo de la agresión a este territorio, el 27 de diciembre, perecieron unos 480 palestinos y alrededor de dos mil 300 resultaron heridos, mientras los cohetes de Hamas causaron la muerte a cuatro israelíes.
El mando militar israelí dividió la Franja de Gaza en norte y sur, y en la parte meridional próxima al cruce de Rafah, fronterizo con Egipto repitió los bombardeos de días atrás, además de redoblar la vigilancia aérea y terrestre.
De modo simultáneo, Tel Aviv extendió este domingo el bloqueo naval a Gaza de seis a 20 millas náuticas para impedir la entrada de ayuda humanitaria y la llegada de alguna embarcación pacifista que trate de quebrar el sitio impuesto hace año y medio, y solidarizarse con Hamas.
La televisión local Ramattan mostró imágenes de tanques y otros vehículos blindados israelíes avanzando desde el norte para proteger a los soldados de infantería, horas después de bombardear una mezquita y provocar 11 muertos y decenas de heridos civiles, incluidos niños.
A las escenas de temor por parte de familias palestinas indefensas, se une la carencia cada vez más acentuada de agua, alimentos y medicamentos para socorrer a los lesionados por los bombardeos, según alertó aquí el representante de la ONU Christopher Gunness.
No hay comentarios:
Publicar un comentario