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jueves, 7 de julio de 2011

Formados más de 730 médicos haitianos en Santiago de Cuba

Eduardo Palomares Calderón

SANTIAGO DE CUBA.— Con la graduación de 115 nuevos médicos de Haití ascienden a 731 los profesionales de la salud de esa hermana nación formados en la Facultad Caribeña de Medicina, radicada en la Ciudad Heroica, desde que en 1999 se iniciara la solidaria colaboración concebida por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

La doctora Rosa Delia Decónger Castellanos, rectora de la institución, señaló que aquí los primeros galenos haitianos egresaron en el 2005, y en cumplimiento del compromiso contraído con Fidel, de "graduar 1 000 médicos para la hermana nación caribeña en diez años", actualmente se mantienen en diferentes niveles de la carrera 291 jóvenes de aquel país.

Mientras, más de 100 residentes realizan en Cuba su segunda especialidad, principalmente en Pediatría, Cirugía, Ginecobstetricia y Cardiología.

De esa forma, Cuba brinda una de las mayores contribuciones al sistema de salud haitiano, con 2,7 médicos por cada 10 000 habitantes (la Organización Mundial de la Salud establece para la atención a ese número de personas 25 profesionales).

Próximo a cumplir 31 años de fundada (octubre-1979), la institución docente ostenta la condición de Facultad Médica Acreditada, es Colectivo Moral y ha graduado un total de 4 812 médicos, incluyendo a 1 051 extranjeros de 25 naciones, fundamentalmente caribeñas y africanas, así como a 2 419 licenciados en enfermería cubanos.

jueves, 7 de abril de 2011

Fustiga Cuba incumplimiento con Haití

Los médicos cubanos continúan salvando vidas en Haití. Foto: AP

Cuba criticó el incumplimiento de los compromisos para la reconstrucción de Haití y reiteró su disposición a trabajar de conjunto con todo país u organización por el desarrollo del sistema de salud de la nación haitiana.

Al hablar este miércoles en una sesión especial del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dedicada a la reconstrucción de Haití, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, apuntó que los montos de asistencia financiera y material comprometidos no se han desembolsado, como tampoco se ha respetado la voluntad del Gobierno haitiano ni se ha prestado atención a sus prioridades, reportó PL.

La reconstrucción de Haití, con la cual todos nos comprometimos, es una tarea pendiente, afirmó al recordar que hace un año más de 150 gobiernos y otros actores internacionales prometieron 9 000 millones de dólares con ese objetivo, de los cuales 5 000 millones se desembolsarían en los primeros dos años.

Pero, apuntó, lo ocurrido desde entonces no ha sido consistente con el espíritu que primó en aquella conferencia y «muchos de los autoproclamados principales donantes continúan dedicando exorbitantes recursos a la guerra y la intervención militar».

El Ministro cubano advirtió que todavía hoy prevalece la canalización de fondos y recursos fuera de los programas y el control del Gobierno haitiano, lo cual conduce al despilfarro, la corrupción y la satisfacción de intereses marginales o selectivos.

Al referirse a la ayuda de Cuba a los haitianos, Rodríguez Parrilla explicó que ha estado concentrada en el área que más impacto puede lograr: «la salud pública, elemento clave de la sostenibilidad y la estabilidad social de Haití».

En ese sentido, destacó la estrecha coordinación con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la labor realizada bajo las indicaciones y prioridades del Gobierno haitiano.

«Hemos trabajado sin descanso en la puesta en marcha de un programa de reconstrucción del sistema nacional de salud, cuya esencia radica en satisfacer las necesidades sanitarias del 75 por ciento de la población más necesitada, con un mínimo de gastos», precisó.

El Canciller cubano resaltó la importancia de los recursos aportados por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de la labor conjunta desarrollada con Brasil a través de un acuerdo tripartito con Haití.

Sobre el respaldo de otros países al programa de salud, señaló a Namibia, Noruega, Sudáfrica, Australia y España, los cuales han aportado, junto a grupos de donantes individuales, algo más de 3 500 000 dólares.

jueves, 29 de julio de 2010

Reafirman disposición cubana de ayuda a Haití

La Habana. Ramón Pez Ferro, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), ratificó hoy, en esta capital, la disposición de Cuba de continuar la ayuda a Haití, devastado por un fuerte sismo en enero último.

Reafirmamos la decisión de hacer todo lo que esté a nuestro alcance por seguir promoviendo la solidaridad de Cuba y de todos los países del mundo con esa nación, dijo el funcionario a la AIN.
Previamente, Boris Luís Rodríguez García, investigador del Centro de Estudios sobre América Latina y el Caribe, ofreció a los diputados de ese grupo permanente de trabajo del Parlamento una panorámica sobre la actual situación socioeconómica y política del país caribeño, víctima del terremoto del 12 de enero del presente año.

Tras la sacudida de 7,3 grados en la escala Ritcher, que destruyó casi totalmente Puerto Príncipe y zonas vecinas, unas 222 mil 570 personas perdieron la vida y 300 mil 572 resultaron heridas, en tanto 2,3 millones fueron desplazadas, recordó el especialista.

Explicó que una balanza de pagos totalmente deficitaria, el 80 por ciento de la población en inimaginable pobreza y un analfabetismo del 41,1 por ciento eran algunos de los indicadores socioeconómicos de ese Estado antes del sismo.

Al responder preguntas de la AIN, Pez Ferro enfatizó la necesidad de continuar apelando a lo que consideró “el infinito caudal humanitario y solidario del pueblo cubano en relación con Haití”.

Como ser humano, como revolucionario, reafirmo el concepto que tenía de la situación dramática por la que pasa ese pueblo, y se incrementan nuestros profundos sentimientos de solidaridad, concluyó.

La Comisión de Relaciones Internacionales, que sesiona este miércoles y jueves en el Palacio de Convenciones, analizó la víspera el trabajo de la ANPP en la esfera internacional hasta este mes de julio y la influencia de la ONU en la solución de los más agudos problemas internacionales.

Asimismo examinó las relaciones entre Cuba y la Unión Europea y hoy jueves pasará revista al estado de los limitados nexos con Estados Unidos y al caso de los Cinco Héroes antiterroristas cubanos injustamente presos en Estados Unidos, entre otros temas.

La ANPP se reunirá el próximo domingo en su quinto período de sesiones correspondiente a la séptima legislatura.(Miguel Maury Guerrero)

sábado, 17 de julio de 2010

Destacan solidaridad de Cuba con Haití

La Habana. Marjorie Michel, ministra haitiana de la Condición Femenina y de los Derechos de las Mujeres, destacó en Brasil la solidaridad de Cuba a su país durante más de diez años y en las más diversas esferas.

Michel expresó el aprecio por la contribución digna del pueblo y Gobierno cubanos, en la superación de todas las dificultades de la población haitiana y en su desarrollo, publica hoy el periódico Granma.

La ministra subrayó que la ayuda de la Isla no llega solo en un momento de emergencia, como el terremoto del 12 de enero pasado, sino que ha sido de forma permanente.

Igualmente exaltó la cooperación cubana en las áreas de la agricultura, la pesca y la educación de su país, principalmente en la formación, en La Habana, de cientos de jóvenes haitianos como médicos, para poder socorrer luego a los sectores más necesitados de la sociedad.

La titular moderó la sesión especial sobre Haití y Chile, en la XI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, donde también agradeció a todos los países que han brindado su ayuda ante los cuantiosos daños humanos y materiales causados por el sismo.

En ese sentido, Michel mencionó el acuerdo tripartito Cuba-Brasil-Haití en la esfera sanitaria para cooperar en la reconstrucción, restauración y fortalecimiento del sistema nacional de salud haitiano.

viernes, 19 de febrero de 2010

ONU pide casi 1 500 millones para Haití

NACIONES UNIDAS.— Naciones Unidas emitió ayer jueves una nueva solicitud de ayuda, por casi 1 500 millones de dólares, para los tres millones de haitianos afectados por el devastador terremoto del mes pasado, según la AP.

La solicitud, que serviría para cubrir necesidades del 2010, representa más del dinero pedido originalmente por la ONU, el 15 de enero. En aquella ocasión, el organismo mundial señaló que hacían falta 562 millones de dólares para ayudar a las víctimas del sismo durante seis meses.

De acuerdo con la ONU, más de 1,2 millones de haitianos necesitan albergue e instalaciones sanitarias, de manera urgente, y al menos dos millones requieren alimentos.

martes, 16 de febrero de 2010

Quedará por siempre la ELAM

YUDY CASTRO MORALES

Haití precisa la ayuda de muchas manos para recuperarse. Esa es una verdad irrefutable que los egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina han asumido como suya y que ha quedado reflejada más de una vez entre las páginas de este diario.

Foto: Alberto BorregoEl tercer grupo de la Brigada Médica Internacional Henry Reeve partió hacia Haití en la madrugada del 14 de febrero, acompañado de Juan Carrizo, rector de la ELAM.

Ante la posibilidad de integrar la Brigada Médica Internacional Henry Reeve, no hubo vacilaciones. Era el momento de demostrar cuán gigante es la obra de la Revolución cubana, cuán acertadas las ideas del Comandante en Jefe, cuán verdaderos los principios del internacionalismo y solidaridad bajo los cuales fueron formados.

De una veintena de países acudieron más de 200 brigadistas. Algunos estaban en Cuba realizando estudios de posgrado; otros, como Luther Castillo Harry, regresaron voluntariamente de sus naciones.

Este médico fungía como director del primer Hospital Popular Garífuna en Honduras, el cual ha brindado 378 000 consultas gratuitas. "Fidel nos enseñó a no abandonar a ningún desposeído", decía Luther durante la ceremonia de abanderamiento del Contingente Internacional, en tanto auguraba la creación de un modelo alternativo de salud para los países subdesarrollados. Estará al frente de los cinco grupos que componen la Brigada, con su mochila llena de afecto para el sufrido pueblo de Haití.

Pero su entrega no superó a la de otro compañero que no pudo escuchar los primeros sollozos de su hijo y, sin embargo, estaba feliz: en algún momento le contaría al pequeño sobre las vidas salvadas en Haití, y esa idea lo reconfortaba.

Tampoco a la argentina Antonia Beatriz le aflige la distancia, ni tan siquiera la familia ausente. Los de casa comprenden que en Cuba la educaron para brindar sus servicios donde y cuando fuera necesario.

Similar convicción anima a Adriana Escobal. Desde Uruguay aguardaba la oportunidad de sumarse al Contingente y, en vísperas de San Valentín, partió junto a su esposo hacia Puerto Príncipe, convencida de que atenuar el sufrimiento del asolado país caribeño, sería su más grande gesto de amor.

Al júbilo de la partida no escapó el recién graduado, ni el de segunda especialidad, ni el mismo Juan Carrizo, rector de la ELAM, quien acompaña a sus muchachos desde el 14 de febrero.

Probablemente el trabajo de estos galenos en los hospitales y en la atención primaria de salud, ya les haya devuelto algunas sonrisas a los sombríos rostros haitianos y haya disipado las dudas sobre el destino de Haití, cuando las televisoras apaguen sus cámaras y se marchen las brigadas internacionales.

Entonces, en esa tierra olvidada por Dios, quedarán las secuelas del hambre y la pobreza. Quedará el dolor. Pero quedarán los médicos cubanos y latinoamericanos para intentar aliviarlo.

viernes, 12 de febrero de 2010

En tierra haitiana brigada internacional Henry Reeve

Leticia Martínez Hernández

Foto: Juvenal Balán
Enviados especiales

PUERTO PRÍNCIPE, Haití.— Quizás nunca, como en la mañana de ayer, se escuchó con más emoción el nombre del Comandante en Jefe Fidel Castro en el aeropuerto internacional Toussaint Louverture, cuando 50 jóvenes graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina pusieron pie en la sufrida tierra haitiana. Se trataba del primer grupo de los más de 200 médicos, que ya están en La Habana y se irán sumando paulatinamente a la brigada cubana aquí.

Antes de partir hacia Croiax des Buquet, donde los esperaban un hospital de campaña y cientos de enfermos, algunos de estos muchachos conversaron con Granma. Cuenta la peruana Dania Lazo que estaba en Cuba cursando la especialidad de Médico General Integral cuando escuchó de la propuesta del Comandante en Jefe, no dudó entonces en dar el sí, y ahora solo sabe que vino a ayudar; no tiene idea, ni mucho le preocupa, el día del regreso.

Dice el argentino Emiliano Mariscal, al frente de este primer contingente, que vinieron a hacer lo que durante años le enseñaron en Cuba, a dar salud y mucho amor. "Estamos orgullosos de ser nosotros quienes comencemos esta tarea, llegamos felices y con un montón de ganas de trabajar". Mientras, el médico hondureño Luther Castillo ondea la bandera que le confiaron allá en La Habana, y comenta que tienen cinco grupos listos para venir, y todos traerán sus mochilas llenas de solidaridad.

El profesor Eladio Barcácel, asesor del rector de la ELAM, explicó que en el grupo de doctores, provenientes de más de una veintena de países, vienen algunos muchachos que están haciendo ya el tercer año de la segunda especialidad. Y aunque en los primeros momentos apoyarán la atención primaria de salud, estarán el tiempo que haga falta y harán todo lo que tengan que hacer.

El entusiasmo de los rostros jóvenes del nuevo contingente de la Brigada Médica Internacional Henry Reeve, así lo confirma.

jueves, 11 de febrero de 2010

Haití: ¡Gracias, cooperación Sur-Sur!

Por Noel Manzanares Blanco / Televisión Camagüey

El pasado diciembre, Naciones Unidas desarrolló la Conferencia de Alto Nivel sobre la Cooperación Sur-Sur, en Nairobi, Kenya, en el continente africano. Su Secretario General Ban Ki-moon, como preámbulo, había presentado un informe sobre el estado de esa cooperación, en el cual hizo una importante precisión, a saber:

Antes de la actual tragedia internacional, la tendencia general era "un notable aumento en el comercio, las finanzas y el flujo de inversiones" entre esas naciones. Sin embargo, "debido a la actual crisis económica, la vasta mayoría de los países experimentan un drástico revés del robusto crecimiento que ocurrió durante el periodo 2002-2007" —acotó Ki-moon.

Los resultados raquíticos derivados de la referida Conferencia, me hicieron pensar una vez más en que deviene utopía aspirar a resolver los serios trastornos generados por la actual crisis internacional y la amenaza provocada por el Cambio Climático, sin cambiar cualitativamente la arquitectura financiera y los actores que a escala planetaria son condicionantes de las desgracias presentes y actuantes.

La idea que acabo de expresar se corrobora, al contrastar con el comportamiento de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) y de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), entidades que revela lo mucho que se puede hacer cuando la voluntad política es denominador común de los gobiernos.

En este escenario, el infierno se apoderó de Haití el 12 de enero último: un terremoto destruyó la capital de la nación caribeña. Los males materiales son incalculables. Las pérdidas humanas se calculan en más de 200 mil. De diversos confines arribó la ayuda. El Portal “America.gov/ de Estados Unidos al mundo” (www.america.gov/esp) difundió a partir de entonces las buenas acciones (con y sin comillas) del país norteño.
En rigor, exige una meditación lo que ha sucedido y acontece alrededor de Haití.

Ante todo, es cuestionable la manera en que los gringos desembarcaron en el territorio haitiano, cual muestra de su acostumbrada prepotencia. Miles de sus marines ocuparon al sufrido país —al margen de que reportes de prensa especulaban sobre la posibilidad de que ellos hubieran incidido en esa tragedia. (Por ejemplo, un cable de EFE del pasado día 17 divulgaba que un Informe de la Flota Rusa del Norte indicaba que el sismo que había devastado a Haití fue el "claro resultado" de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus "armas de terremotos").

Es un hecho que la presencia de los militares enviados por la Casa Blanca enrareció el ambiente para concretar la asistencia de otras naciones, al extremo de que varios Gobiernos se quejaron porque sus medios aéreos no podían aterrizar y, por ende, materializar la cooperación solidaria —si bien no obstaculizaron la importante ayuda humanitaria de Cuba, vale decir. Incluso, en algún momento fue público que se detuvo la recepción en la Patria de Washington de haitianos damnificado porque no se conocía quién iba a pagar los gastos.

Sencillamente, pienso que la manera en que las autoridades norteamericanas concibieron la asistencia a la desdichada nación antillana, en mucho dista de saldar en una medida digan la deuda de gratitud que tiene con Haití. Reitero ahora lo que escribí en otra oportunidad: ¡Que ni por un segundo se olvide que se cuentan por cientos los haitianos que contribuyeron a la independencia de las Trece Colonias!

Entretanto, Cuba no tuvo que ir a asistir a la hermana nación: hace más de un década que comparte con haitianas y haitianos sus pocos recursos en aras de que las calamidades abandonen esa latitud. Por el estilo se comparta Venezuela, sumistradora de petróleo aprecio preferencial, entre otros recursos indispensable. Igualmente, destaca la colaboración del grupo ALBA en el proyecto de reconstrucción del país caribeño. Asimismo, UNASUR resalta por su activismo: reunida en Quito, capital de Ecuador, creó un fondo de 100 millones de dólares para auxiliar a Haití y solicitó otros 200 procedentes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Apenas es una idea de lo muchísimo que desde Nuestra América se hace por la suerte del pueblo haitiano.

No obstante, unas dos semanas atrás, en Montreal, Canadá, ministros de los países del Grupo de Amigos de Haití (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Francia, México, Perú, EE. UU. y Uruguay), la República Dominicana, la Unión Europea (UE), España y Japón, así como representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comunidad del Caribe (CARICOM, por sus siglas en inglés), el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el BID, dictaminaron qué hacer.

Al comparar los resultados del fruto de las deliberaciones de este numeroso y selecto grupo de actores de la política mundial —se dio a conocer en la Declaración de Montreal— con la asistencia de Cuba, Venezuela, el grupo ALBA y UNASUR, me vino a la mente un refrán que dice: “Mucho ruido y pocas nueces”.

Entonces, por muchísimas razones desde Haití brotan exclamaciones que dicen: ¡Gracias, cooperación Sur-Sur!

Parten rumbo a Haití brigadistas Henry Reeve

Lianet Cruz Pareta, estudiante de Periodismo
Foto: Alberto Borrego

Entre consignas y emociones a fuerza de corazón, fue entregada la "bandera de victoria", como la catalogara José Ramón Balaguer Cabrera, miembro del Buró Político y ministro de Salud Pública, a la Brigada Médica Internacional Henry Reeve, integrada por doctores egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), de los cuales algunos se encuentran en Haití y otros partirán en breve.

José Ramón Balaguer abanderó al Contingente Henry Reeve; el médico hondureño Luther Castillo recibe la enseña.

La Brigada, compuesta por 206 médicos de 24 países, apoyará la labor de la Misión Médica Cubana en el país caribeño. Los jóvenes del Contingente no lo pensaron ni un segundo para acudir al llamado de la Revolución cubana, impulsados por los principios de internacionalismo y solidaridad en los cuales fueron formados.

"La gente en Haití necesita apoyo, alegría, dignificarse" expresó Pablo Salgado, quien desempeñaba su profesión en el Sistema de Salud Pública de Chile y regresó a Cuba para integrarse a la Brigada. Otros internacionalistas como Abdoul Kader Sylla (Mali) manifestaron su disposición para enfrentar cualquier circunstancia. Durante la despedida, José Ramón Balaguer insistió en la necesidad de un sistema de salud en Haití que se corresponda con las necesidades y que pueda salvar vidas. "Todo lo que hagamos estará en función de consolidar ese sistema".

El acto estuvo presidido además por el ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, José Miyar Barrueco, y Juan Carrizo Estévez, rector de la ELAM. Contó con la participación especial de los familiares de los Cinco Héroes, así como de estudiantes latinoamericanos de Medicina.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Por un Haití más hermoso para los niños

LETICIA MARTÍNEZ HERNÁNDEZ

JUVENAL BALÁN (Foto),
Enviados especiales

PUERTO PRÍNCIPE, Haití.— Con canciones de bienvenida, aplausos y exclamaciones de gracia fue recibido en el campamento venezolano Simón Bolívar, Esteban Lazo, vicepresidente cubano, quien recorrió las carpas que reúnen a un total de 267 niños donde se les imparten clases y se les entretienen con juegos.

El miembro del Buró Político conoció que en el campamento, ubicado en Leoganne, a alrededor de 20 kilómetros de Puerto Príncipe, están alojados más de mil haitianos que perdieron sus hogares durante el sismo del pasado 12 de enero. Supo que allí conviven 161 familias en 52 casas de campaña, donadas por el gobierno de Venezuela, que distribuye, además, alimentos, agua, medicinas y presta servicios médicos.

Los asesores de la Misión Educativa le explicaron que un censo reveló que en el campamento vivían 75 iletrados y un buen número de niños habían perdido sus escuelas. A partir de entonces, se decidió comenzar a alfabetizar con el método cubano Yo, sí puedo, y a realizar actividades educativas y juegos con los pequeños. Para ello llegaron desde Cuba libros de colorear y de cuentos.

En cada una de las carpas, Lazo preguntó a los niños cómo estaban, cuánto habían aprendido, si les gustaban las clases y si conocían a hombres como Simón Bolívar, José Martí, Fidel, Chávez y Raúl. Cariñosamente les explicó lo importante que era estudiar, para que pudieran hacerse profesionales y entonces poder ayudar a su país. "Lo que pasó nos duele a todos, no podemos evitarlo, pero sí podemos recuperar a Haití y hacer un país más hermoso para todos los niños de hoy y los del futuro".

No había visto nunca en la vida, les dijo Lazo, que ante un hecho terrible como este se movilizaran tantas personas en el mundo para ayudar. Algunos, como Cuba y Venezuela, ya estábamos aquí, pero se sumaron otros países. ¿Qué hay en nuestras mentes, en nuestros corazones? Que después de este terrible terremoto, entre todos, hagamos un mejor Haití, comentó.

Frente a los niños, Pedro Canino, embajador de Venezuela, dijo que estaban comprometidos todos los días con este país. Para probarlo, una vez más, informó que muy pronto llegarían al campamento tres nuevas carpas para la alfabetización.

A los analfabetos adultos, Esteban Lazo preguntó cómo se llamaba el método por el cual estaban aprendiendo a leer y escribir, y todos corearon ¡Wi mwen kapab! "Entonces si yo sí puedo, vamos a poder todos. Creo que esta es una de las obras más humanas que se pueden realizar. José Martí dijo que toda persona tiene derecho a que se le eduque y en recompensa debe ayudar en la educación de los demás. Por eso estamos desarrollando en Haití, junto con los países del ALBA, un gran programa de alfabetización. Lo hacemos con mucho cariño y esperamos que ustedes respondan al esfuerzo, adquiriendo los conocimientos que los harán más útiles".

Lazo conversó también con los líderes del campamento, quienes dijeron al dirigente cubano que estaban muy agradecidos con Venezuela por haberles ayudado a cubrirse del sol y de la lluvia. A ellos explicó Lazo que la cooperación no quedaba solo ahí, que desde el primer momento llegó una gran cantidad de alimentos, equipos, combustible, y que Venezuela le había condonado la deuda a Haití. También les dijo que la ayuda más grande es en la salud del pueblo haitiano, para lo cual se prevé fortalecer el sistema de Salud Pública.

A todos ellos, niños, iletrados, líderes, maestros y residentes del campamento venezolano Simón Bolívar, levantado el 25 de enero pasado, dejó Lazo un fuerte abrazo de Fidel y de Raúl.

Cumbre de UNASUR acuerda apoyo total para la reconstrucción de Haití

QUITO, 9 de febrero.— La Cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) acordó hoy aquí crear un fondo de 100 millones de dólares para apoyar la reconstrucción de Haití, tras el terremoto del 12 de enero pasado.

Foto: ReutersEl presidente de Haití, René Preval, junto a su homólogo ecuatoriano Rafael Correa, en Quito.

En una declaración final de 13 puntos, los jefes de Estado y de Gobierno, cancilleres y representantes de los 12 países de la región, solicitaron al Banco Interamericano de Desarrollo otro crédito blando de 200 millones de dólares para cubrir las necesidades y prioridades urgentes de Haití, expresadas por las autoridades del país.

La declaración, aprobada por unanimidad, reitera el compromiso para apoyar la atención integral de los damnificados y apoya los esfuerzos del Gobierno haitiano para que, bajo su liderazgo, y en coordinación con los organismos internacionales y regionales, ejecute las actividades de asistencia humanitaria y promueva el desarrollo social, económico e institucional de la nación.

Los gobiernos sudamericanos decidieron atender de manera prioritaria e inmediata los tres ejes planteados en esta reunión por el presidente René Preval en cuanto al apoyo en infraestructura, energía y agricultura para lograr la seguridad alimentaria y de la salud.

Los países de UNASUR enviarán, inmediatamente, carpas apropiadas para las necesidades y alimentos, y procederán con la construcción de albergues.

Los gobiernos sudamericanos hacen un llamado a todos los países acreedores, especialmente los organismos multilaterales, para condonar las deudas que tenga Haití, apoyar la diversificación de otras fuentes energéticas en sustitución de la madera y la reconstrucción de la sede del Gobierno. (PL)

martes, 9 de febrero de 2010

Envía Fidel mensaje de felicitación a Brigada Medica Internacional “Henry Reeve”

Queridos compatriotas de la Brigada Médica Internacional "Henry Reeve", graduados y estudiantes de 5° y 6° año de la Escuela Latinoamericana de Medicina:

Ustedes están escribiendo hoy una de las páginas más hermosas de la historia de la medicina humana.

Hacer algo por salvar vidas, curar heridos y rehabilitar personas en Haití, que puedan trabajar y contribuir al bienestar de los seres humanos, será siempre un inapreciable honor para cualquier hombre o mujer.

Para sus familiares y seres queridos es un motivo de felicidad.

A los cubanos nos enorgullece que, surgidos de la ELAM, ustedes se han incorporado voluntariamente y con entusiasmo a esta colosal obra.

El mundo seguirá de cerca la proeza que ustedes están realizando, y ese orgullo llegará a los corazones de todos los pueblos de este hemisferio, representados allí, por sus compatriotas médicos.

Gracias en nombre de todos los cubanos, sus hermanos sinceros y agradecidos del Caribe.

Gracias en nombre de todos los que hemos luchado por esos sueños de equidad y justicia.

Les transmito el más cálido y fraternal saludo.

Fidel Castro Ruz
Febrero 7 de 2010

Cuba no viene, Cuba ya estaba

En Haití

Afirma Preval durante un encuentro con Esteban Lazo

LETICIA MARTÍNEZ HERNÁNDEZ y JUVENAL BALÁN (Foto), enviados especiales

PUERTO PRÍNCIPE, Haití.— El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz envió un mensaje de agradecimiento y un fraternal saludo a los miembros de la brigada médica internacional Henry Reeve, a los graduados y a los estudiantes de quinto y sexto años de la Escuela Latinoamericana de Medicina, a través de la comitiva cubana que, encabezada por el miembro del Buró Político Esteban Lazo y el canciller Bruno Rodríguez, visita a esta nación desde ayer.

Marcia Cobas, viceministra de Salud Pública, transmitió el mensaje del Jefe de la Revolución a los colaboradores cubanos que con especial emoción lo recibieron en sus puestos de labor, donde trabajan sin descanso.

De esta abnegación fue testigo Esteban Lazo, vicepresidente del Consejo de Estado, cuando recorrió el hospital de campaña de Croaix des Buquet, los centros hospitalarios La Paz y La Renaissance, y el Centro de Diagnóstico Integral de Mirebalais.

Con anterioridad el dirigente cubano fue recibido por el presidente haitiano René Preval. Lazo dijo a Granma que Preval lo había recibido con mucha alegría, sobre todo a partir del criterio de que Cuba no era un visitante nuevo; que Cuba no venía, que Cuba ya estaba en Haití. Comentó Lazo que Preval se interesó por saber cómo estaban Fidel y Raúl, y reconoció el tremendo trabajo de los médicos cubanos que convocaron también a los estudiantes y galenos haitianos.

Lazo informó a Preval sobre los casi 1 200 médicos que laboran actualmente en la brigada cubana en Haití, los cuales habían atendido a más de 70 000 personas luego del sismo. Le habló sobre lo importante que era evitar las epidemias, y el esfuerzo que estaban haciendo en la vacunación y la fumigación. También le comunicó que a la brigada cubana se le unió un grupo de doctores norteamericanos graduados en la ELAM.

Esteban Lazo planteó a Preval la propuesta de fortalecer el sistema de Salud en Haití, acuerdo tomado en la reciente reunión de los países miembros del ALBA. "Le explicamos que la idea es contribuir a lograr un sólido sistema de atención primaria, secundaria y terciaria que garantice la salud de este pueblo a partir de los esfuerzos del ALBA, y que como Cuba ya tenía aquí a una gran cantidad de compañeros con experiencia podría dirigir ese trabajo".

Para ello, y mientras se construyen o remodelan las instituciones que servirán de centros de salud, se instalarán hospitales de campaña en las inmediaciones de las mismas. Explicó Lazo que para atender a los pacientes se creará un contingente de jóvenes graduados de la ELAM, que desde ya están llegando a La Habana, luego de ser convocados por Cuba. Queremos reunir en un corto periodo de tiempo unos 2 000 médicos.

Dijo Lazo que durante el encuentro con Preval también repasaron temas como la colaboración en la construcción del aeropuerto de Cabo Haitiano, en la zafra azucarera, en la pesca, en la campaña de alfabetización y en las comunicaciones. El dirigente cubano comentó que Preval había reconocido cómo Cuba siempre trabaja pensando en el futuro.

jueves, 4 de febrero de 2010

Vigilia en Haití ante anuncios de nuevos temblores

Raymundo Gómez Navia, enviado especial

PUERTO PRÍNCIPE, 3 de febrero.— Anuncios de nuevos movimientos telúricos en Haití y de grados superiores en la escala de Richter, interrumpieron el proceso de vuelta a la normalidad observado aquí y provocaron reacciones de alarma entre la población de esta capital.

Ciudadanos que habían comenzado a retornar a las residencias de mampostería, a 20 días del terremoto, en la noche de este martes se desplazaron en masa hacia parques y terrenos de fútbol y otros, y durmieron al aire libre.

El día 12 de enero en Haití el epicentro del terremoto se situó, según el Instituto Sismográfico de Estados Unidos, a unos diez kilómetros de profundidad y a solo tres kilómetros de la falla de Herniquillo.

Solo 15 kilómetros separaron a Puerto Príncipe del epicentro del terremoto,· por lo cual fue elevado el grado destructivo y tan terrible sus consecuencias.

Las subsiguientes réplicas, registradas en Puerto Príncipe y sus alrededores de manera frecuente, con una intensidad entre los 4,4 y 5,9 grados y que llegó a 6,1 en la escala abierta de Richter, el miércoles 20 de enero, han mantenido sobre ascuas a la población capitalina que se encuentra viviendo en plazas, parques y calles, mientras en número creciente emigra hacia otros departamentos del país. (AIN)

miércoles, 3 de febrero de 2010

Firma Raúl libro de condolencias en la embajada de Haití

El Presidente cubano, Raúl Castro, firma el libro de condolencias por el terremoto en Haití en la embajada de ese país en La Habana. Foto: Raúl Abreu

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, acudió en la tarde del martes a la embajada de Haití, para expresar en nombre de Cuba el profundo pesar y solidaridad con el pueblo haitiano tras el terremoto quie azotó a esa nación.

El mandatario fue recibido por el Excelentísimo Señor Jean Víctor Geneus, embajador de la República de Haití, según informó el noticiero de la televisión cubana.

“Hemos estado y continuaremos al lado del pueblo haitiano todo el tiempo que sea necesario, los años que sean necesarios, con nuestra muy modesta ayuda”, expresó Raúl en el lugar.

El pueblo haitiano cuenta con el pueblo cubano, que siempre nos ha acompañado y que como usted acaba de expresar continuará haciéndolo, dijo por su parte el embajador Geneus.

El presidente cubano firmó el libro de condolencias en el que escribió:

“Frente a la enorme tragedia sufrida por el pueblo haitiano sus hermanos cubanos continuaremos a su lado todo el tiempo que sea necesario. Compartimos el inmenso dolor que sufren y juntos seguiremos adelante.”

Acompañaron a Raúl y firmaron también el libro de condolencias, el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros José Ramón Machado Ventura.

También los miembros del Buró Político Esteban Lazo Hernández, los generales de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra y Leopoldo Cintra Frías; Ulises Rosales del Toro y Jorge Luís Sierra Cruz.

Estuvieron presentes, además, Gladys Bejerano Portela, vicepresidenta del Consejo de Estado, Marino Murillo Jorge y José Ramón Fernández Álvarez, vicepresidentes del Consejo de Ministros y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

Médicos de EE.UU. marchan a trabajar con equipo cubano en Haití

NUEVA YORK, 2 de febrero.— Un grupo de siete médicos estadounidenses, graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en La Habana, partió hoy hacia Haití para trabajar junto al equipo cubano que se encuentra en el país caribeño asistiendo a las víctimas del terremoto.

"Estos dedicados y talentosos médicos están listos para servir: recibieron sus títulos en Cuba y están preparados de manera única para los múltiples desafíos de esta misión urgente", dijo el reverendo Lucius Walker, director ejecutivo de la Interreligious Foundation for Community Organization (IFCO), la organización que gestiona las becas para los estudiantes norteamericanos en la universidad cubana.

Los médicos, que partieron desde el aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, viajaron "con sus mochilas llenas de medicinas", añadió Walker.

La Escuela Latinoamericana de Medicina fue establecida en 1999 como parte del programa cubano de asistencia a los damnificados por los huracanes Mitch y George.

Numerosos alumnos estadounidenses asisten a la universidad cubana, eludiendo el embargo (NR: bloqueo) a través de permisos especiales para estudiantes.

Según el IFCO, son más de cien los profesionales médicos (provenientes de Chile, España, Venezuela, México, Colombia y Canadá) trabajando con el equipo cubano en Haití, donde 200 000 personas murieron por el sismo. (ANSA)

viernes, 29 de enero de 2010

Reconocen en Haití apoyo cubano ante el terremoto

Por Raymundo Gómez Navia / AIN

Puerto Príncipe, 29 ene (AIN) “La respuesta de la comunidad internacional fue muy importante para nosotros, pero, entre todos, Cuba fue el primer país que nos ayudó”, declaró a la prensa cubana Jean Renald Clerisme, consejero del Gabinete Presidencial de Haití.

El funcionario afirmo que el mundo hispánico de nuestra región, con Cuba en primer lugar, estuvo muy presente en el apoyo que ha aportado el orbe para que su país salga de este desastre.

Tenemos que agradecer al Comandante en Jefe Fidel Castro, al Presidente Raúl Castro, a Cuba, que inició el Programa Integral de Salud, y también al amigo Esteban Lazo, que durante tantos años nos han ayudado.

Explicó Renald Clerisme que, aproximadamente, 200 000 son los personas fallecidas como consecuencia del sismo, y cómo los médicos cubanos, "presentes junto a nosotros en el momento del desastre, ayudaron salvando numerosas vidas desde el primer momento”.

Acerca de las dificultades para la distribución de la ayuda recibida, reconoció que ha habido problemas de coordinación.

El Gobierno asignó, desde los primeros días, una misión a cada uno de sus ministros para la distribución y otras tareas, pero en esta situación de catástrofe la cooperación se hace muy difícil, y no teníamos la costumbre de hacerlo, afirmó Renald Clerisme.

“Día por día avanzamos en la coordinación para que nuestra gente reciba lo que viene para ellos”.
Respecto a la necesaria emigración fuera del centro de Puerto Príncipe, el funcionario informó que existe un plan, primero de diez lugares, pero que ya se ha ampliado, pues hay que reubicar a no menos de 600 000 personas, por lo que se necesitará de espacios para establecer 60 puntos con unas diez mil personas cada uno.

Cuba fue el primer país que nos ayudó

cuAfirma Jean Renald Clerismé, consejero del gabinete privado del presidente haitiano René Preval

Leticia Martínez Hernándezy Juvenal Balán (foto), enviados especiales

PUERTO PRÍNCIPE, Haití.— La respuesta de la comunidad internacional para ayudar a Haití ha sido muy importante, sobre todo la de Cuba que fue el primer país en ayudarnos porque ya estaban trabajando desde antes del terremoto, y han colaborado mucho en la salvación de cuantiosas vidas, aseguró Jean Renald Clerismé, consejero del gabinete privado del presidente René Preval, durante un encuentro con la prensa cubana.

Renald reconoció, además, el inmediato apoyo de República Dominicana, cuyo presidente, Leonel Fernández, llegó a Puerto Príncipe al día siguiente del sismo. Igualmente estimó la ayuda de la República Bolivariana de Venezuela. "Podemos decir que el mundo hispánico de la región está muy presente en Haití".

De manera particular, Renald agradeció a Fidel, quien comenzó el programa de colaboración con Preval, a Raúl, y a ese "otro gran amigo que es el vicepresidente cubano Esteban Lazo, quien ha acompañado a Haití durante tantos años".

Sobre la cantidad de fallecidos a consecuencia del terremoto que devastó a Puerto Príncipe dijo que se habla de 150 000, aunque consideró que la cifra podría llegar hasta 200 000, pues muchas personas quedaron bajo los escombros. Esto ha sido más fuerte que una guerra, consideró.

Sin embargo, hasta ahora el país recibe el apoyo de todo el mundo, nos gustaría lograr una buena coordinación para ayudar al pueblo haitiano, que no haya una politización de la catástrofe, que cada país contribuya a la salud y la dignidad del pueblo, comentó.

Reconoció Renald que hay problemas de coordinación para repartir la comida. Dijo que a nivel de gobierno se han creado equipos de trabajo, pero en una situación de catástrofe la coordinación se vuelve muy difícil, sobre todo porque no teníamos costumbre de hacerlo. Es complicado, pero día por día tratamos de lograr esa coordinación para que la gente reciba la ayuda.

Sobre el polémico tema de la adopción de los niños haitianos que perdieron a sus padres tras el sismo, precisó que existen en el país un ministerio de Asuntos Sociales y un Instituto de Bienes Sociales que se encargan de esos trámites. "El Gobierno no tiene problemas para la adopción, pero debe hacerse según las reglas del país".

También explicó que tienen un plan para construir campamentos fuera de la ciudad y crear espacios donde ubicar a 600 000 personas que perdieron sus casas.

miércoles, 27 de enero de 2010

Socorristas cubanos se adiestran frente a derrumbes

Pastor Batista Valdés

JESÚS MENÉNDEZ, Las Tunas.— Alrededor de 60 jóvenes, en representación de los siete Grupos Especializados en Operaciones de Salvamento (GEOS) con que cuenta esta provincia, participan aquí en un taller para perfeccionar el entrenamiento y la actuación en condiciones de derrumbe y escombros.

Los GEOS tuneros concentran su atención durante cinco jornadas en una preparación teórica y práctica que posibilite intervenir rápida y eficazmente en el rescate y salvamento de vidas humanas en caso de derrumbes, sismos, terremotos u otros fenómenos similares.

De acuerdo con declaraciones ofrecidas por Danilo Rodríguez, jefe de operaciones y socorro de la Cruz Roja cubana en Las Tunas, el encuentro debe concluir con un ejercicio práctico de rescate en el poblado de Chaparra, cabecera municipal de Jesús Menéndez.

En el contexto de la preparación integral que organiza la provincia, el pasado año se realizó un concentrado similar en la sureña localidad de Guayabal (fuertemente azotada por el huracán Paloma), al que asistieron salvavidas de todo el territorio.

Integrados por jóvenes de uno y otro sexos, los GEOS son una fuerza voluntaria de apreciable valor, cuyo adiestramiento ha venido consolidándose aquí desde hace una década. Recientemente el grupo provincial recibió medios y equipos especializados para el desarrollo de tan humana e imprescindible labor.

lunes, 25 de enero de 2010

Enviamos médicos y no soldados - Reflexiones del compañero Fidel

En la Reflexión del 14 de enero, dos días después de la catástrofe de Haití que destruyó ese hermano y vecino país, escribí: “Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 127 de las 137 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo de médicos nuestros que viajaron ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos.”

“La situación es difícil -nos comunicó la jefa de la Brigada Médica Cubana- pero hemos comenzado ya a salvar vidas.”

Hora tras hora, de día y de noche, en las pocas instalaciones que quedaron en pie, en casas de campaña o en parques y lugares abiertos, por temor de la población a nuevos temblores, los profesionales cubanos de la salud comenzaron a laborar sin descanso.

La situación era más grave que lo imaginado inicialmente. Decenas de miles de heridos clamaban por auxilio en las calles de Puerto Príncipe, y un número incalculable de personas yacían, vivas o muertas, bajo las ruinas de barro o adobe con que habían sido construidas las viviendas de la inmensa mayoría de la población. Edificios, incluso más sólidos, se derrumbaron. Fue necesario además localizar, en medio de los barrios destruidos, a los médicos haitianos graduados de la ELAM, muchos de los cuales fueron afectados directa o indirectamente por la tragedia.

Funcionarios de Naciones Unidas quedaron atrapados en varios de sus albergues y se perdieron decenas de vidas, incluidos varios de los jefes de la MINUSTAH, una fuerza de Naciones Unidas, y se desconocía el destino de cientos de otros miembros de su personal.

El Palacio Presidencial de Haití se derrumbó. Muchas instalaciones públicas, incluso varias de carácter hospitalario, quedaron en ruinas.

La catástrofe conmovió al mundo, que pudo presenciar lo que estaba ocurriendo a través de las imágenes de los principales canales internacionales de televisión. De todas partes, los gobiernos anunciaron el envío de expertos en rescate, alimentos, medicinas, equipos y otros recursos.

De conformidad con la posición pública formulada por Cuba, personal médico de otras nacionalidades, como españoles, mexicanos, colombianos y de otros países, laboró arduamente junto a nuestros médicos en instalaciones que habíamos improvisado. Organizaciones como la OPS y países amigos como Venezuela y de otras naciones suministraron medicamentos y variados recursos. Una ausencia total de protagonismo y chovinismo caracterizó la conducta intachable de los profesionales cubanos y sus dirigentes.

Cuba, al igual que lo ha hecho en situaciones similares, como cuando el Huracán Katrina causó grandes estragos en la ciudad de Nueva Orleáns y puso en peligro la vida de miles de norteamericanos, ofreció el envío de una brigada médica completa para cooperar con el pueblo de Estados Unidos, un país que, como se conoce, posee inmensos recursos, pero lo que se necesitaba en ese instante eran médicos entrenados y equipados para salvar vidas. Por su ubicación geográfica, más de mil médicos de la Brigada “Henry Reeve” estaban organizados y listos con los medicamentos y equipos pertinentes para partir a cualquier hora del día o de la noche hacia esa ciudad norteamericana. Por nuestra mente no pasó siquiera la idea de que el Presidente de esa nación rechazara la oferta y permitiera que un número de norteamericanos que podían salvarse perdieran la vida. El error de ese Gobierno tal vez consistió en su incapacidad para comprender que el pueblo de Cuba no ve en el pueblo norteamericano un enemigo, ni como culpable de las agresiones que ha sufrido nuestra Patria.

Tampoco aquel Gobierno fue capaz de comprender que nuestro país no necesita mendigar favores o perdones de quienes durante medio siglo han tratado inútilmente de ponernos de rodillas.

Nuestro país, igualmente en el caso de Haití, accedió de inmediato a las solicitudes de sobrevuelo en la región oriental de Cuba y a otras facilidades que requerían las autoridades de Estados Unidos para prestar asistencia lo más rápidamente posible a los ciudadanos norteamericanos y haitianos afectados por el terremoto.

Estas normas han caracterizado la conducta ética de nuestro pueblo que, unido a su ecuanimidad y firmeza, han sido los rasgos permanentes de nuestra política exterior. Eso lo conocen bien cuantos han sido adversarios nuestros en la esfera internacional.

Cuba defenderá firmemente el criterio de que la tragedia que ha tenido lugar en Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, constituye un reto a los países más ricos y poderosos de la comunidad internacional.

Haití es un producto neto del sistema colonial, capitalista imperialista impuesto al mundo. Tanto la esclavitud en Haití como su ulterior pobreza fueron impuestas desde el exterior. El terrible sismo se produce después de la Cumbre de Copenhague, donde fueron pisoteados los derechos más elementales de 192 Estados que forman parte de la Organización de Naciones Unidas.

Tras la tragedia, se ha desatado en Haití una competencia por la adopción precipitada e ilegal de niños y niñas, que obligó a que la UNICEF tomara medidas preventivas contra el desarraigo de muchos niños, que despojaría a familiares allegados de tales derechos.

El número de víctimas mortales sobrepasa ya las cien mil personas. Una elevada cifra de ciudadanos ha perdido brazos o piernas, o ha sufrido fracturas que requieren rehabilitación para el trabajo o el desenvolvimiento de sus vidas.

El 80% del país debe ser reconstruido y crear una economía suficientemente desarrollada para satisfacer las necesidades en la medida de sus capacidades productivas. La reconstrucción de Europa o Japón, a partir de la capacidad productiva y el nivel técnico de la población, era una tarea relativamente sencilla en comparación con el esfuerzo a realizar en Haití. Allí, como en gran parte de África y en otras áreas del Tercer Mundo, es indispensable crear las condiciones para un desarrollo sostenible. En solo 40 años la humanidad tendrá más de 9 mil millones de habitantes, y enfrenta el reto de un cambio climático que los científicos aceptan como una realidad inevitable.

En medio de la tragedia haitiana, sin que nadie sepa cómo y por qué, miles de soldados de las unidades de infantería de marina de Estados Unidos, tropas aerotransportadas de la 82 División y otras fuerzas militares han ocupado el territorio de Haití. Peor aún, ni la Organización de Naciones Unidas, ni el Gobierno de Estados Unidos han ofrecido una explicación a la opinión pública mundial de estos movimientos de fuerzas.

Varios Gobiernos se quejan de que sus medios aéreos no han podido aterrizar y transportar los recursos humanos y técnicos enviados a Haití.

Diversos países anuncian, por su parte, el envío adicional de soldados y equipos militares. Tales hechos, desde mi punto de vista, contribuirían a caotizar y complicar la cooperación internacional, ya de por sí compleja. Es necesario discutir seriamente el tema y asignar a la Organización de Naciones Unidas el papel rector que le corresponde en este delicado asunto.

Nuestro país cumple una tarea estrictamente humanitaria. En la medida de sus posibilidades contribuirá con los recursos humanos y materiales que estén a su alcance. La voluntad de nuestro pueblo, orgulloso de sus médicos y cooperantes en actividades vitales, es grande y estará a la altura de las circunstancias.

Cualquier cooperación importante que se ofrezca a nuestro país no será rechazada, pero su aceptación estará subordinada por entero a la importancia y trascendencia de la ayuda que se requiera de los recursos humanos de nuestra Patria.

Es justo consignar que, hasta este instante, nuestros modestos medios aéreos y los importantes recursos humanos que Cuba ha puesto a la disposición del pueblo haitiano no han tenido dificultad alguna en llegar a su destino.

¡Enviamos médicos y no soldados!

Fidel Castro Ruz
Enero 23 de 2010
5 y 30 p.m.