jueves, 7 de enero de 2010

Escenifican electricistas mexicanos protestas por despidos

MÉXICO, 6 de enero.— Cientos de trabajadores mexicanos, sin empleo por el cierre de la empresa eléctrica Luz y Fuerza del Centro (LyFC), volvieron a participar hoy en diversas protestas en defensa de sus derechos, indica PL.

Una de las manifestaciones más concurridas tuvo lugar frente al capitalino Palacio Nacional, sede del Ejecutivo federal, donde el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, reiteró la decisión de luchar por la recontratación colectiva de los obreros de la extinta LyFC.

Las máximas autoridades gubernamentales del país defienden la validez del decreto presidencial, que ordenó la extinción de LyFC, pues, según argumentan, era una compañía con elevada ineficiencia técnica y pérdidas financieras.

Los sindicalistas iniciaron la jornada de protesta este miércoles en los alrededores de la vivienda del secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, a quien acusan de precarizar el empleo.

miércoles, 6 de enero de 2010

Ignacio Agramonte y Loynaz: paradigma de ética

Por Ernesto Pantaleón Medina / Televisión Camagüey

Resultaría tarea nada fácil, aún para los estudiosos, resumir las hazañas del Mayor General Ignacio Agramonte durante su corta vida (nació en El Camagüey en l84l y murió en l873), pues a pesar de estar en campaña menos de un lustro, cubrió de gloria las armas insurrectas en combates épicos como el rescate del general Julio Sanguily.

Pero las virtudes de su pensamiento y su conducta corren a la par que su bravura y sus dotes de estratega militar:

Discrepancias con el presidente de la República en Armas llevaron al joven general y al Padre de la Patria a tensas relaciones personales cuyo desenlace fue la renuncia del primero a la jefatura de las tropas independentistas en la región camagüeyana. Sin embargo, la grandeza de ambos hizo que, al llamado del iniciador de la gesta libertaria, Ignacio reasumiera sin reservas ese mando, algún tiempo después.

Por ese entonces, en momentos en que un grupo de oficiales criticaba al gobierno, exclamó Agramonte: “no permitiré que se murmure en mi presencia del presidente de la República”.

Huelga decir que su justo enojo cortó de raíz cualquier comentario posterior. Así era aquel joven alto, delgado, culto y dulce, “diamante con alma de beso” como lo nombrara Martí.

Cuentan que se preocupaba por la salud de los heridos, tanto del bando propio como los enemigos, y exigía para éstos un trato caballeroso. Compartía con sus soldados la extrema pobreza del campamento, y no admitía porción alguna de los alimentos, que no fuera igual a la que correspondía al último de los reclutas.

En lo más arduo de la campaña le avisan a El Mayor que su esposa, su adorada Amalia, estaba a punto de dar a luz. Parte el jefe a toda velocidad hacia el retiro donde se encontraba la familia, a salvo del enemigo. Llegó al lugar avanzada la noche, pero su hidalguía y el respeto por las damas que acompañaban a la parturienta no le permitían irrumpir en el aposento. Contuvo sus ansias hasta el amanecer en que, luego de horas de vigilia, excitado y nervioso, pero correcto, conminó a las señoras a que dejaran lugar a un hombre “desesperado por abrazar a su mujer y conocer a su hijo”.

Cada vez hay menos recursos en el campo patriota; ni armas, ni comida, ni ropas, e incluso los caballos escasean… han muerto muchos grandes soldados, y entre una parte de la tropa cunde el desaliento. No se da tregua el legendario capitán y con sus maltrechas, pero perfectamente organizadas huestes no da tregua al enemigo.

Conversa con otro oficial, en uno de los escasos momentos de descanso en el campamento, y su interlocutor le expone la dura realidad de las carencias, deserciones y la cruel represión que han implantado las autoridades españolas.

Pero ni la sombra de una duda merma la entereza del camagüeyano, que está seguro de que al final, la victoria será de los mambises.

Pregunta el visitante: “¿Con qué cuenta usted, general, para continuar la guerra?”.

Y responde Ignacio, rápido como un relámpago: “Con la vergüenza”.

¿Caben tantas virtudes en un solo hombre?

Murió Agramonte en un combate sin importancia, y su cadáver fue quemado y sus cenizas esparcidas.

La bala de un desconocido tronchó una vida grande, pero la “sombra inmortal”, como lo llamara Martí, cabalga desde entonces por esta, su tierra, y su apellido envuelve como un manto de dignidad a todos los camagüeyanos, que se titulan con orgullo “agramontinos”.

Cuba no se merece estar en la lista negra

Eugene Robinson*

Bajo las nuevas reglas provocadas por el fallido ataque terrorista del día de navidad, pasajeros de líneas aéreas que llegan a Estados Unidos procedentes de 14 países serán sometidos a un examen adicional: Afganistán, Argelia, Cuba, Irán, Iraq, Líbano, Libia, Nigeria, Paquistán, Arabia Saudita, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Para esta primera prueba de la nueva década, ¿qué país no encaja con los demás?

La respuesta obvia es Cuba, que representa una amenaza de terrorismo igual a cero. Cuba no es un Estado fracasado, donde se encuentran franjas de territorio fuera del control del Gobierno, sino que es una de las sociedades más duramente bloqueadas del mundo, un lugar donde la idea de que un ciudadano pueda conseguir y llevar en sus manos explosivos plásticos, armas o aditamentos terroristas de cualquier tipo, es simplemente ridícula.

No hay historia de un Islam radical en Cuba. De hecho, apenas hay historia del Islam en absoluto¼ La Isla está entre los últimos lugares en la Tierra donde Al Qaeda trataría de establecer una célula, y mucho menos planificar y lanzar un ataque terrorista. Sin embargo, Cuba está en la lista porque el Departamento de Estado aún considera que es —junto con Irán, Siria y Sudán— un estado patrocinador del terrorismo.

¿Es esto serio? ¿No pesa que la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana es uno de los pocos puestos diplomáticos norteamericanos en el mundo abierto a la actividad normal, sin el aumento aparente de medidas de seguridad desde los días de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001?

La administración de Obama ha protagonizado movidas admirables para alinear la política exterior de EE.UU. hacia una mejor correspondencia con la realidad objetiva. Pero el movimiento hacia Cuba ha sido provisional y vacilante, en el mejor de los casos.

El mes pasado, el corresponsal del New York Times, Tim Goleen, asistió a una conversación a la hora del almuerzo —y a un mini concierto— en Washington, con Carlos Varela, un cantautor al que menudo se le ha llamado el Bob Dylan de Cuba. El evento, patrocinado por la New America Foundation’s, U.S.-Cuba Policy Initiative y el Center for Democracy in the Americas, fue notable por un hecho que podría ser el preámbulo para muchos cubanos: el viaje anterior de Varela a Estados Unidos fue en 1998. Quería venir de nuevo en el 2004, pero el gobierno de EE.UU. le negó la visa.

La administración de George W. Bush adoptó una política de línea dura que negaba visados a la mayoría de los artistas cubanos, entre ellos algunos que estaban tratando de venir, porque habían sido nominados para los Premios Grammy. El hecho de que Varela obtuvo una visa ahora, parecía indicar un deshielo parcial pero aún no ha sido un retorno completo al statu quo pre-Bush, cuando la cuestión que preocupaba era si los músicos cubanos podían venir con permiso del Gobierno de Fidel Castro, no si el gobierno de los EE.UU. los dejaba entrar.

En mayo, la administración de Obama le negó la visa al mundialmente famoso cantautor cubano Silvio Rodríguez, quien había sido invitado a un concierto en Nueva York para el 90 cumpleaños del legendario Pete Seeger. Supongo que es posible establecer una distinción: Rodríguez es conocido como un verdadero creyente en el sistema comunista que Fidel Castro ha instalado, mientras que Varela, sin criticar explícitamente el gobierno, utiliza matices y metáforas¼ ¿Pero desde cuándo Estados Unidos tiene miedo a la exposición de la ideología de la competencia?

La administración de Obama ha avanzado lentamente en la dirección correcta. En abril pasado, el presidente levantó las restricciones sobre la frecuencia con que los cubano-estadounidenses pueden visitar a sus familiares en la Isla y la cantidad de dinero que autoriza enviar a los miembros de su familia. Básicamente inalterados, sin embargo, están los principales pilares de un lastre de medio siglo de la política hacia Cuba: la prohibición que mantiene para casi todos los demás estadounidenses, que no pueden viajar a Cuba, y el embargo comercial (bloqueo n.r) que prohíbe a las compañías de EE.UU. realizar negocios allí.

Por supuesto, el presidente ya tiene bastante en su plato. Él puede estar reacio a introducir otra variable. No es difícil imaginar que un senador o un grupo de miembros de la Cámara celebrarán, por ejemplo, mantener como rehén la reforma de Salud si se produce un cambio de la política hacia Cuba.

Pero es difícil para mí creer que Obama no ve cuán loca es en realidad nuestra política actual. Tiene que cambiar y puede empezar por dejar de pretender que busca terroristas de Al Qaeda en vuelos procedentes de Cuba, lo cual no es otra cosa que una gran pérdida de tiempo. (Fragmentos de la versión del artículo realizada por Cubadebate)

*Columnista del Washington Post

Cuba rechaza inclusión en la lista negra

WASHINGTON, 5 de enero.— La Sección de Intereses Cubanos en esta capital aseguró hoy que el Gobierno de la Isla coopera en la lucha internacional contra el terrorismo y condenó su inclusión en la lista de estados calificados por la administración estadounidense como patrocinadores del terrorismo, reporta EFE.

El portavoz de esta instancia en Washington, Alberto González, declaró que su país "ha cumplido, cumple y cumplirá con las medidas de seguridad reconocidas internacionalmente para estos casos", y señaló que el pueblo cubano "no reconoce autoridad moral alguna al gobierno de EE.UU. para certificar su inclusión y la de los cubanos en este tipo de listado".

González dejó bien claro que "jamás el territorio cubano se ha utilizado para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra los Estados Unidos de América o ningún otro Estado", y sugirió que esta nueva arremetida contra la Isla tiene un cariz político.

Por el contrario, continuó, Cuba ha sido víctima de violencia y terrorismo de personas como Luis Posada Carriles, que permanecen en Estados Unidos sin enfrentarse a la justicia.

Quiebras aumentan un 32% en Estados Unidos

La cantidad de estadounidenses y empresas que solicitaron declaración de quiebra subió de golpe un 32% el año pasado.

Se han presentado más de 1,4 millones de solicitudes de quiebra, más que en cualquier otro año desde que el Congreso revisó las leyes de quiebra en 2005. En Arizona, la cantidad de quiebras aumentó súbitamente a un 77, y en California, Wyoming y Nevada, más de un 50.

Si bien en cada estado se registró un aumento en las bancarrotas, Alaska (12 por ciento), Nebraska (12 por ciento) y Dakota del Norte (14 por ciento) tienen los mejores resultados. (Tomado de CubaDebate)