martes, 2 de junio de 2009

El pensamiento revolucionario de Chávez

Caracas se convirtió en estos días en la capital latinoamericana del debate entre capitalismo y socialismo, por la presencia de reconocidos exponentes y defensores de estas dos líneas encontradas de pensamiento.

Y el debate tuvo lugar a despecho de que cruzados del neoliberalismo como el peruano-español Mario Vargas Llosa, los mexicanos Enrique Krauze y Jorge Castañeda o el colombiano Plinio Apuleyo, rehuyeran la discusión de altura con intelectuales revolucionarios, incluidos ministros de Cultura del bloque del ALBA, quienes también coincidieron en la capital venezolana.

El presidente Hugo Chávez había ofrecido el salón Ayacucho del Palacio de Miraflores, sitio donde asumió por breves horas el golpista Pedro Carmona, aplaudido a la distancia por quienes vinieron ahora a despotricar contra el proceso bolivariano y su líder, en un evento sobre “Libertad y democracia”.

Llegaron entre otros más el ex presidente boliviano Jorge Quiroga y el ex candidato a la presidencia de Nicaragua, Eduardo Montealegre, exponentes del neoliberalismo en sus países. Ambos sangran por las heridas dadas las victorias electorales de Evo Morales y Daniel Ortega, respectivamente.

Plinio Apuleyo, escritor y periodista que en Venezuela trabajó por largos años en algunas de las publicaciones más reaccionarias de su época, decía ante las cámaras del canal golpista Globovisión que cuando le preguntan qué es el socialismo del siglo XXI el responde no saber, pero alega que mucho menos lo conocen quienes dicen defenderlo.

La ironía tiene que ver mucho con el ataque dirigido por la oligarquía y sus plumíferos a sueldo contra el pensamiento conductor del presidente Chávez, a quien, por supuesto, le recuerdan su origen militar en la socorrida pretensión de descalificar las dotes espirituales de quien proviene de los cuarteles.

De entrada hay un punto de partida racista en el entendido de que la mayoría de los militares latinoamericanos provienen de las clases humildes. Y si en la historia del continente las fuerzas armadas fueron instrumentos de las oligarquías, ese rol ha venido cambiando con experiencias como la propia de Venezuela, de cuyas filas salió el impulso redentor que ya tiene 10 años de revolución.

Mucho se debate y critica de aquel lado sobre la sustancia que da cuerpo al pensamiento revolucionario del líder bolivariano, y cuáles son los ingredientes que alimentan el llamado socialismo del siglo XXI.

Lo mismo ocurre con el ecuatoriano Rafael Correa, y con bombas de profundidad se ataca al líder cocalero devenido primer presidente indígena de Bolivia, Evo Morales.

Ellos se han encargado de fijar que no hay recetas iguales para nadie, pero sí principios insoslayables que marcan la marcha de los procesos junto a sus pueblos, protagonistas y beneficiarios del cambio de época.
Chávez parte de sus propias raíces y creencias cristianas: “Jesucristo fue un verdadero pensador socialista”, dice, y en tal sentido son frecuentes en su voz citas bíblicas.

Así se consigna en su última entrega de “Las líneas de Chávez”, en las cuales subraya el meollo clasista reconocido en las antiguas escrituras, y que hoy los Vargas Llosa y compañía se empeñan en diluir o esconder con ácida verborrea.

El jefe de Estado venezolano se nutre además de las ideas de Bolívar, el padre, como lo llama, y de ahí que ambos compartan que “la mayor suma de felicidad posible” es una meta que debe resolver la desigualdad inherente al modo de producción capitalista, por muchos que sus ideólogos lo consideren como un anatema inventado por Carlos Marx.

Chávez asume para ello esta idea de Marx, extraída de la Critica del programa de Gotha: “Paradójicamente, lo que aparece como fin del socialismo es, precisamente, el desarrollo integral de la desigualdad entre los hombres, de la desigualdad de sus aspiraciones y capacidades, de la desigualdad de sus personalidades. Pero esta desigualdad personal no significará ya diferencia de poder económico; no implicará ya desigualdad de derechos o privilegios materiales. Solo podrá extenderse en un clima de igualdad económica y material”.

De Marx, de Lenin, a quien leyó en la cárcel de Yare, del maestro de Bolívar, Simón Rodríguez, de Mao, del Che, del húngaro Mészáros, del economista brasileño Theotonio dos Santos, y claro de Fidel Castro, y las experiencias de otros procesos revolucionarios, se nutre el pensamiento de Hugo Chávez.

Pero sobre todo el tronco es Venezuela, su historia, realidad, sus próceres. El aprendizaje es permanente. Venezuela ha construido una historia de dignidad y de lucha a pesar de tantas adversidades, y los hechos demuestran el grado de madurez de este pueblo, madurez para gobernar y decidir por sí. (Por Noelio Tiuna / AIN)

Los aplausos y los silencios | Reflexiones del compañero Fidel

Ayer, 31 de mayo, un despacho de la AFP informó que: "Cuba aceptó reabrir las negociaciones con Estados Unidos sobre migración y el envío directo de correo, una nueva señal del deshielo que tiene lugar en vísperas de una Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que el caso cubano dominará las conversaciones.

"El jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, transmitió el sábado que Cuba ‘espera reiniciar conversaciones sobre migración y el servicio de correo directo’, dijo el domingo un alto funcionario del Departamento de Estado que se mantuvo en el anonimato.

"Desde El Salvador, donde asiste a un cónclave ministerial sobre comercio regional, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que Washington estaba complacido de reanudar las conversaciones con La Habana sobre esos temas."

De inmediato un exabrupto nada diplomático:

"‘Habrá un diálogo abierto tan pronto como haya cambios sobre derechos humanos y movimientos hacia la democracia’ en Cuba", expresa la agencia EFE.

¿Cuál es la "democracia" y los "derechos humanos" que Estados Unidos defiende? ¿Era realmente necesario lanzar esa humillante y prepotente advertencia?

Cuando hoy veía por televisión la toma de posesión de Mauricio Funes y éste habló de restablecer relaciones con Cuba, un ensordecedor aplauso y gritos de júbilo estallaron en aquella sala, como no se escucharon en ningún otro momento de su discurso. Allí entre los invitados estaba Hillary. Previamente el orador, que muchas veces se apartaba de los papeles, había cometido el error de saludar a la Clinton, que ocupa el cargo de Secretaria de Estado, antes incluso que a Lula da Silva, Presidente del gigante suramericano, allí presente entre un grupo de Presidentes de nuestra área.

El orador, sin concluir todavía el prolongado aplauso a Cuba —que tal vez lastimaría a la señora Clinton—, tomó la palabra y mencionó de nuevo a Estados Unidos, con la mejor intención del mundo. Sin embargo, muy pocos en aquella gran sala aplaudieron a ese país.

Un momento culminante y muy aplaudido del discurso de Mauricio se produjo antes, cuando mencionó al ilustre arzobispo Oscar Arnulfo Romero, cuya tumba había visitado esa mañana. Aquel defensor de los pobres había sido asesinado impunemente, cuando oficiaba una misa, por la sangrienta tiranía del partido ARENA impuesta por el imperialismo en El Salvador. En aquella sala estaban también los legisladores y altos funcionarios que representaban al partido que lo asesinó; entre ellos, varios de los pocos que aplaudieron a Estados Unidos.

En determinadas circunstancias, no solo las palabras hablan por sí mismas, sino también los aplausos y los silencios.

Fidel Castro Ruz
Junio 1º de 2009
2 y 36 p.m.

El Salvador y Cuba restablecen relaciones

Calurosa acogida a delegación antillana presidida por Esteban Lazo

SAN SALVADOR, 1 de junio.— Con la presencia del mandatario de El Salvador, Mauricio Funes, quien asumió la presidencia este lunes, los vínculos diplomáticos entre su país y Cuba quedaron oficialmente restablecidos, luego de la histórica firma de un acuerdo entre el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, y el vicecanciller cubano, Alejandro González.

"Es un acto que conlleva que El Salvador esté a la altura de los tiempos y se supere la deuda histórica con Cuba... un paso que se debió haber dado hace mucho tiempo. En ningún momento se debieron interrumpir las relaciones con Cuba", dijo en rueda de prensa el canciller Martínez, quien agregó que se enviarán cartas recíprocas para solicitar el beneplácito para el envío de los respectivos embajadores, reseñó La Prensa Gráfica.

El vicepresidente del Consejo de Estado, Esteban Lazo, quien presidió la delegación de la Isla a la toma de posesión del nuevo Gobierno, expresó que este hecho es la victoria de un pueblo que ha sido capaz de superar las presiones y amenazas para elegir con la mente y el corazón.

Lazo indicó estar honrado por la decisión y aseguró que "las banderas de Cuba y El Salvador ondearán en nuestras embajadas".

Pese a la campaña de aislamiento contra la Revolución cubana orquestada por el gobierno de los Estados Unidos, "en estos años no hubo ruptura entre nuestros pueblos", añadió.

De acuerdo con PL, miles de salvadoreños tributaron una calurosa bienvenida a la comitiva cubana. Pobladores de distintos barrios de San Salvador se agolparon desde temprano en zonas de la carretera que une el Aeropuerto Internacional con el centro de la ciudad, cantando consignas de saludo a Cuba y enarbolando pancartas donde se leían saludos para nuestro máximo líder Fidel Castro Ruz y el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Entre los numerosos asistentes se encontraban jóvenes que estudian en la nación antillana, junto a sus familiares, y representantes de comités de solidaridad con la mayor de las Antillas.

Previamente, en la terminal aérea, la delegación caribeña fue recibida por la Comisión Política en pleno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), encabezada por su coordinador general, Medardo González, y el vicepresidente electo de la República, Salvador Sánchez Cerén.

La delegación de Cuba está integrada también por José Arbesú, vice jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido; Rogelio Sierra y Ramiro Abreu. (SE)

Llega hoy a Cuba Presidente de Paraguay

Por invitación del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, inicia hoy una visita oficial a nuestro país el Excelentísimo Señor Fernando Armindo Lugo Méndez, Presidente de la República del Paraguay.

Durante su estancia en Cuba el distinguido visitante sostendrá conversaciones oficiales con el compañero Raúl y visitará lugares de interés económico, científico e histórico.

Biografía del excelentísimo señor Fernando Armindo Lugo Méndez, Presidente de la República del Paraguay

Biografía del excelentísimo señor Fernando Armindo Lugo Méndez, Presidente de la República del Paraguay

Fernando Armindo Lugo Méndez nació en San Solano, departamento de Itapúa, Paraguay, el 30 de mayo de 1951. Desde muy joven mostró motivaciones católicas.

En 1970 ingresó en el Noviciado de los Misioneros del Verbo Divino. Paralelamente, realizó estudios superiores en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción de la capital del país, donde obtuvo el título de licenciado en Ciencias Religiosas.

Fue ordenado presbítero católico en 1977 y posteriormente viajó al Ecuador para trabajar como misionero en la diócesis de la provincia de Bolívar. Fue profesor y párroco en las localidades de Guaranda y Echeandía. En 1983 viajó a Roma para realizar estudios de espiritualidad y sociología en la Pontificia Universidad Gregoriana.

El 17 de abril de 1994, después de haber regresado a Paraguay, fue ordenado obispo de la diócesis de San Pedro, la región más pobre del país.

En el 2004, el Papa Juan Pablo II dispuso su retiro como obispo, a partir de un pedido realizado por el propio Lugo, tras lo cual siguió ejerciendo el sacerdocio como párroco.

En diciembre del 2006, presentó su renuncia al ministerio sacerdotal con el fin de presentar su candidatura a presidente del Paraguay y solicitó al Vaticano mantener su pertenencia a la Iglesia Católica.

En enero del 2007, luego de presentada su candidatura a presidente, la Congregación para los Obispos rechazó la solicitud de Lugo de ser considerado laico y dispuso también su suspensión "ad divinis", por lo cual no podía ejercer el sacerdocio.

La decisión del Vaticano fue, finalmente, revisada. El 30 de julio del 2008, el Nuncio Apostólico del Vaticano en su país, Orlando Antonini, le entregó la dispensa que lo retornaba al estado laical.

El 29 de marzo del 2006 marcó un hito en la joven vida política de Fernando Lugo. En esta fecha encabezó una multitudinaria marcha en Asunción, en protesta por una violación constitucional en la que habían incurrido cinco miembros de la Corte Suprema de Justicia. A partir de ese momento, su figura ganó arraigo popular y se convirtió en un referente para quienes deseaban propiciar un cambio más profundo en su país.

Lugo se presentó a los comicios del 20 de abril del 2008, postulándose por la Alianza Patriótica para el Cambio, que es conformada por diversos partidos de centro e izquierda, con el respaldo también del que era principal partido de oposición, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), así como de diversos movimientos políticos, sociales, obreros, sindicales, deportivos y culturales. Una coalición nunca antes vista, por su amplitud, en el Paraguay.

El 20 de abril del 2008, Fernando Lugo obtuvo la victoria con un 40,82 % de los votos y se convirtió en presidente electo del Paraguay, finalizando así 61 años de permanencia en el poder del Partido Colorado. El 15 de agosto del 2008 asumió su alta investidura.